Leer en tiempos de algoritmos: la disputa por recuperar el tiempo propio
En los últimos años se volvió frecuente escuchar que “ya nadie lee” o que las nuevas generaciones perdieron el hábito de los libros. Sin embargo, detrás de esa afirmación hay un fenómeno mucho más profundo: la dificultad creciente para disponer de tiempo y atención en una vida atravesada por la precarización laboral y la hiperconexión digital. Un reciente ensayo publicado en Revista Anfibia sostiene que la crisis de la lectura en Argentina no puede explicarse simplemente por una “falta de hábito”. Jornadas laborales extendidas, pluriempleo, trabajo informal y tareas de cuidado ocupan gran parte del día. A eso se suma una economía digital diseñada para capturar atención de manera constante: redes sociales, plataformas de streaming y algoritmos que buscan mantenernos conectados el mayor tiempo posible.
En ese contexto, leer un libro se convierte casi en un acto de resistencia. La lectura exige algo cada vez más escaso: tiempo continuo, silencio y concentración. A diferencia del consumo fragmentado de contenidos breves, un libro obliga a sostener ideas complejas, demorarse en un argumento y escapar, aunque sea por un momento, de la lógica de la inmediatez. El ensayo también advierte sobre el impacto del llamado “capitalismo de plataformas”, donde los algoritmos no solo registran nuestros comportamientos, sino que intentan moldearlos. El scroll infinito, la reproducción automática y los llamados “patrones oscuros” de diseño forman parte de una arquitectura pensada para dificultar la desconexión.
La discusión sobre la lectura deja entonces de ser un problema individual para convertirse en una cuestión social y política. Defender el tiempo para leer implica también defender políticas públicas culturales, bibliotecas populares, programas de fomento del libro y espacios comunitarios de acceso al conocimiento.
En ese panorama, las bibliotecas continúan ocupando un lugar fundamental. Son espacios donde el tiempo puede desacelerarse y donde la lectura todavía puede vivirse de manera compartida, crítica y reflexiva. Desde la Biblioteca Utopía invitamos a recuperar ese tiempo de lectura y reflexión. Entre libros, mesas de trabajo y actividades culturales, la biblioteca sigue siendo un espacio para detenerse, pensar y reencontrarse con la experiencia de leer sin apuro, lejos del ritmo impuesto por los algoritmos.
fuente: https://www.revistaanfibia.com/leer-es-una-guerra-por-el-tiempo/

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